viernes, 29 de agosto de 2014
CRÍTICA Y ARGUMENTACIÓN A PARTIR DE LA ÉTICA DE ALAIN BADIOU
Trabajo elaborado en colaboración con el Dr. José Gabriel Yamuni Chaer
“Hay que dar vuelta el tiempo como la
taba,
que el que no cambia todo, no cambia
nada”.
Armando Tejada Gómez
(“Triunfo agrario”)
Consideración
general
Estas
reflexiones se elaboran a partir de la libre interpretación de la lectura de la obra “La Ética - Ensayo sobre la conciencia del
Mal”, de Alain Badiou (1937), en la que el autor efectúa consideraciones que
permiten abordar la realidad desde una visión ética, a propósito de ser este el
objetivo general del ensayo, y plantea que asistimos a un “retorno a la ética”,
palabra que toma en un sentido esfumado, aunque más próximo a Kant (ética del
juicio) que a Hegel (ética de la decisión). Para Badiou “ética” designa
actualmente un principio en relación con “lo que pasa” sobre las situaciones
históricas (ética de los derechos del hombre), las situaciones
técnico-científicas (ética de lo viviente, bio-ética), las situaciones sociales
(ética del ser-en-conjunto), las situaciones referidas a los medios (ética de
la comunicación), etc. Pero esta norma es hoy una ética adosada a las
instituciones y al Estado, que impone así su propia autoridad (comisiones
nacionales de ética), en cuyo nombre todas las profesiones se interrogan sobre
su “ética”, y hasta se emprenden expediciones militares en nombre de la “ética
de los derechos del hombre”. Esta “inflación socializada” de la referencia
ética llevará a Badiou a cuestionar su utilización y su contenido, al punto de
considerarla, por un lado, “un verdadero nihilismo y una amenazante denegación
de todo pensamiento”, y de asignarle, por el otro, un sentido totalmente
distinto pues, lejos de ligarla a categorías abstractas (el Hombre, el Derecho,
el Otro...), la relacionará con “situaciones”, con “lo que pasa”, con el
presente, y en lugar de poner en juego solamente la buena conciencia
conservadora, quedará ligada al destino de las verdades.
Las agudas consideraciones de
Badiou nos abren la oportunidad de elaborar un punto de vista distinto,
crítico, acaso desafiante, de las estructuras formales que bajo los rigores del
convencionalismo, invaden la realidad imprimiéndole una macrovisión hegemónica
que impregna todo pensamiento y acción, con normas y criterios que, a fuerza de
haber sido los más transitados en nombre del poder, culminan identificándose
con la naturaleza de los comportamientos humanos.Esta mirada conservadora,
entendida como manifestación absoluta elevada al extremo de arrogarse para sí
el derecho de los vencedores, como principio inmutable que sostiene a quienes
detentan y gestionan el poder y establecen las reglas para todos, ocupando
muchas veces el lugar de juez y de parte, es lo que intentamos cuestionar
haciendo eje en el diagnóstico de que cada vez que se quiera abordar el
problema, la realidad pone en nuestra consideración herramientas como la
crítica y la argumentación que, al ser elementos que el derecho utiliza para
dar forma y sentido a sus acciones, transforma este ejercicio en una suerte de
tránsito tautológico o, mejor aún en un metálogo (al decir de Bateson), donde
lo que se cuestiona es igual a la cosa cuestionada. Esta característica,
sabida, conocida y tal vez por ello no abordada frecuentemente o incluso
intencionalmente eludida, más que impregnándola esté quizás constituyendo la
esencia de la materia sobre la que estamos reflexionando. Tal vez nos hayamos
resignado a que la naturaleza de ciertas cosas no se aborda o no se profundiza
porque “algo” o “alguien” ha dispuesto que no se cambian. Y tal vez allí aniden
también todos los males de las cosas que en nuestro devenir decimos que están
mal, quizás porque nos afectan o porque en nuestro afán de cambiar, de mejorar,
de buscar justicia, que es lo que da sentido a nuestro trabajo, vemos que esos
elementos, la crítica y la argumentación en este caso, no son suficientes para
obtener como resultado la realización plena del valor Justicia. O acaso sea
cierto que la única justicia como tal es la divina y debamos aceptar que la
realidad a la que arribamos día a día es lo máximo a lo que podemos aspirar.
Pero puede ser cierto también que, tal como se analizara desde la escuela de
Frankfurt (Adorno), se supone que la evolución o, mejor dicho, el progreso es
posible, y que nuestros tiempos no son iguales (mejores o peores según las
lecturas de las diversas escalas de valores). Sin embargo si en distintos foros
y tiempos surgen las inquietudes es porque algo puede cambiar, está por
cambiar, o es necesario cambiar; y si se piensa que es así, es porque puede ser
posible y nadie imaginaría que el resultado pudiera ser peor. Y aunque tal
posibilidad (el logro peor) sea inherente a la realidad aún como cálculo de
probabilidades, en la visión de Badiou tendrá ese destino inexorable, es decir,
desde la ética contemporánea toda la idea de justicia o igualdad termina de
forma catastrófica, pues invariablemente vira hacia lo peor. Así, el socialismo
siempre terminará en una dictadura o en un régimen totalitario.
Introducción
Varios son los aspectos sobre los que debemos señalar una visión o
paradigma diferente para poder fundamentar una mirada crítica acerca de los
principios en los que se basan las estructuras jurídicas que nos determinan o
nos absorben. Sobre todo teniendo como horizonte una aspiración que permita
avanzar hacia su realización, poniendo en juego tanto la teoría como la
práctica: avanzar hacia un cambio de paradigma que nos proporcione felicidad,
satisfacciones y posibilite un nuevo sentido a la visión social, popular y
democrática del siglo XXI.
Los tiempos actuales, muy aceleradamente y quizás con espíritu maniqueo,
nos muestran la necesidad de continuar construyendo sobre los edificios
preexistentes, consolidando con tal construcción las bases que podrían quedar
anticuadas para la soñada nueva estructura, o bien de acabar con todo sin que
eso implique la seguridad ni la convicción de que con la destrucción de la
forma estarían también asegurados los principios de una estructura diferente.
Ambos puntos de vista, posibles ciertamente, nos hablan de un pensamiento
conservador. La solidez y a la vez la debilidad del sistema jurídico (pensando
que hay una realidad objetiva en la que nos movemos como lo hacemos y las cosas
funcionan porque el sistema lo permite y las que consideramos que no funcionan
no lo hacen porque no nos satisfacen pero tienen complejos engranajes de
tolerancia o autoajuste que el mismo sistema plantea como mecanismos de defensa
para evitar los cambios profundos), tal como lo vivimos, nos mueve a pensar que
alguna vez sucederá un cambio que alumbre otro paradigma (que vendrá de la mano
de un cambio ideológico y político-social contundente), o también que el
sistema jurídico, garantizando mejores propuestas que cada vez contemplen mayor
inclusión en las consecuencias de lo que de él dependa, favoreciendo ventajas y
no haciendo valer sólo los perjuicios del sistema mismo, pudiera producir
semejantes modificaciones que hicieran innecesario un cambio social profundo ya
que el derecho daría iguales posibilidades y resultados a todos. ¿Un derecho
universal? Para Badiou, la ética actual hace foco en los derechos del hombre:
derecho de supervivencia, de no ser maltratado, de disponer de libertades
“fundamentales”, etc. El emblema de esta ética son los derechos humanos, que
vigilan como un Gran Hermano y actúan policialmente para que aquellos derechos
se lleven a cabo. Lo primero que surge pensar aquí es si esto es posible dentro
de un sistema como el capitalismo que se basa en las diferencias y en el
sostenimiento de las mismas, y que si no existiera la división del trabajo
(fronteras adentro o afuera), estaríamos discutiendo otra cosa.
¿El derecho se plantea como ecuménico? ¿Existen valores universales? Si
vemos a la ética como el imperio de los valores, como una doctrina que dicta el
código del bien y el mal, podemos decir que es la encargada de reglar qué
conductas son aceptables o rechazables, qué nos es lícito hacer e incluso qué
nos está permitido pensar. Lo bueno o lo malo responde a escalas de valores que
no todos comparten. Borges decía cuando le preguntaban qué opinaba de la realidad:
“¿Cuál realidad, la suya o la mía?”. Las condiciones objetivas a las que nos
obliga el análisis desde el marxismo no tienen en cuenta que lo objetivo es un
valor ideológico, que el bien para los hombres no es el mismo a partir de algún
momento en el devenir de los tiempos y que, impedidos de detectar con precisión
el momento del nacimiento de ese factor que da como consecuencia la
imposibilidad de compartirlo todo, aquello que se construye y/o acepta como
canon no es más que el acuerdo tácito o expreso de un élite de poder en un
momento determinado que entonces fija reglas hacia adelante para perpetuar su
posición de dominación, disfrazada de civilización y cultura, opuesta a la
barbarie. ¿Puede existir un derecho universal, o valores universales, a partir
de un sujeto humano que desde la fundamentación de Badiou no es universal?
Así pues, planteamos algunas premisas que se nos hacen indispensables
antes de formular una eventual propuesta. Propuesta que podría quizás resumirse
en ninguna, una vez que transitados los análisis correspondientes,
concluyéramos en que tal como están las cosas no tienen remedio, y que poco
importa expresar una vocación de cambio allí donde todo está tan mal que haría
innecesario, tautológico quizás, pretender cambiar lo que requiere un espíritu
de cambio permanente que nunca se concrete en hechos. Un derecho posible en un
marco indefinido aún sería un derecho con formato trotskysta, esto es, con
cambio permanente y adecuación a las modalidades que el sistema imperante
imponga por defecto.
El principio de crítica
El principio de crítica impone revisar los niveles de censura con los que
atravesamos la vida cotidiana. La censura, restricciones o límites a la
libertad que nos son impuestas por regímenes o normas jurídicas, del nivel que
fueren, tienen su origen en principios arraigados que se comunican con los
principios de otras disciplinas vinculadas al derecho. Podemos decir que la
ética, reino de los valores, aposento de las “buenas costumbres” como doctrina
que dicta el código del bien y el mal, y que porta en su seno a la moral como
Caballo de Troya, es la encargada de reglar qué conductas son aceptables o
rechazables, qué nos es lícito hacer y hasta qué nos está permitido pensar. El
derecho romano, muy avanzado en su época, rápidamente es atravesado por
principios cristianos rectores de la vida cotidiana, por un ethos que tiene algo de moral que se
traslada a la sociedad. Es como aquello que en las tablas de la ley, principio
jurídico simbólico por excelencia, se plantea como dogma impuesto por derecho
divino, que torna a dejar secuelas en el derecho que sobreviene como
consecuencia de que quienes ejercen el derecho adquieren apreciaciones que
devienen de esa adscripción individual al nuevo dogma, al nuevo pensamiento. La
crítica se hace desde algún lugar y no es posible intervenir en algo, con
poderes sobre los otros, sin que esto tenga implicancias que se lean con un
origen espurio hacia el asunto del que se está tratando. La consideración del
derecho sobre un caso de violación hoy en la provincia de Formosa y la reacción
de la víctima y el victimario y los actores ocasionales o quienes se erigen en
serlo (medios de comunicación con ideologías claras, corporaciones religiosas,
opinión pública conducida o no, educación pública y privada con los principios
que sostienen, etc.), es casi antagónica con la realidad que, amparándose en
las reglas formales, códigos a los que los individuos adscriben por acción u
omisión, se formulan desde diferentes sectores sociales, culturales y políticos
y que combinan el conocimiento de la situación con los atavismos propios de la
formación en la que fueron macerados. Así encontraremos desde quienes piensan
en un exceso de garantías (las cualidades no pueden tener superlativos), hasta
quien proponga la pena de muerte para el violador; desde quien justifique el
hecho por la situación social de una niña en condiciones de mayor
vulnerabilidad, hasta quien responsabilice a la propia víctima, o a sus
familiares cercanos, por el hecho acaecido. En todos los casos existe una
adscripción invisible (o invisibilizada) a un derecho que no se describe como
tal sino más bien como hechos de sentido común. Naturalmente no faltará quien
perciba la necesidad de administrar justicia por mano propia, dando por cierto
que hay principios que no se mencionan pero de los que él (como otros) pueden
dar cuenta, ajusticiando al supuesto culpable, sin contemplar al derecho como
tal, ni los principios jurídicos adquiridos a lo largo de la historia y de las
ideologías, ni las garantías que supone el montaje de la escena del proceso en
el caso.
Margaret Mead puso en evidencia de qué manera los principios culturales
de una sociedad se hacen carne, herencia observada como genética, y acción en
principios que naturalmente son dogmas que se imponen ideológica y
políticamente: [“¿Los disturbios que angustian a nuestros adolescentes se deben
a la naturaleza misma de la adolescencia o a la civilización? ¿Bajo diferentes
condiciones la adolescencia presenta diferentes circunstancias?”. Las conclusiones
de Mead fueron afirmativas en este sentido]. La iniciación sexual de las niñas
de Samoa (iniciadas por sus respectivos padres) podría por caso compararse con
el hecho de una violación en nuestra sociedad en la época actual y según
nuestros parámetros culturales. Ese margen atávico no está en discusión.
Pertenecemos a una sociedad que reconoce en hábitos, tendencias, idiomas,
representaciones diversas, una cultura de lo que es “normal”, una cultura
“portuaria” que añora pertenecer al “primer mundo” con desprecio malinchista y
renuncia obscena a sus orígenes, en suma una cultura de lo que
convencionalmente se acepta como “ético” y de la que se desprenden
comportamientos correlativos en cada rumbo que la sociedad emprende. No
obstante a nadie se le ocurriría pensar que el camino tomado es el único
correcto, como si hubiera sido el único posible. Esa “ética” nos señala qué es
política o socialmente lo “correcto”, y en su nombre se nos explica hoy, por
ejemplo, que la ética es el “reconocimiento del otro” (contra el racismo, que
niega al otro), o que hay una “ética de las diferencias” (contra el
nacionalismo, que querría la exclusión de los inmigrantes, o el sexismo, que
negaría el ser-femenino), o el “multiculturalismo” (contra la imposición de un
modelo de comportamiento y de intelectualidad unificado). O simplemente, la
buena y vieja “tolerancia”, que consiste en no ofuscarse si otros piensan y
actúan de otra manera que la suya propia. Este discurso del buen sentido, como
dice Badiou, no tiene ni fuerza ni verdad. Está muerto antes de nacer en el
enfrentamiento que él declara entre “tolerancia” y “fanatismo”, entre “ética de
la diferencia” y “racismo”, entre “reconocimiento del otro” y “crispación de la
identidad”. El problema es que el “respeto de las diferencias”, la ética de los
derechos del hombre, parecen definir muy bien una identidad y que, en
consecuencia, respetar las diferencias no se aplica sino en la medida en que
ellas son razonablemente homogéneas a esta identidad (la cual no es, después de
todo, sino la de un “Occidente” rico, pero visiblemente en su ocaso). Los
inmigrantes de los distintos países son, a los ojos de los partidarios de la
ética, aceptablemente diferentes si son “integrados”, si ellos quieren la
integración (lo cual, mirado más de cerca, parece querer decir: si ellos desean
suprimir su diferencia). Bien podría ser que, desligada de la prédica religiosa
que al menos le confería la amplitud de una identidad “revelada”, la ideología
ética no sea sino la última palabra de un civilizado conquistador: “Deviene en
lo que soy yo, y respetaré tu diferencia”.
La historiografía tiene sobrados ejemplos (la estadística también), de lo
que hubiera sucedido en otras circunstancias pero solamente registra y se basa
en los hechos acaecidos. Las circunstancias que hoy enfrentamos muestran a las
claras que el sistema está en crisis: mantenimiento de privilegios,
inequitativa distribución de la riqueza, injusticia social, marginación,
segregación y exclusión de amplios sectores sociales que cada vez reclaman
mayor reconocimiento, disputas e intolerancia de clases, prevalencia de
intereses concentrados, monopolios comunicacionales que moldean cultura,
tiranía del mercado financiero, deshumanización global del hombre. Todo ello
agravado por la desconsideración que existe ante posibles escenarios de cambio
en cualquier área, argumentos que sólo justifican el continuismo. Justificación
evidente de los intereses corporativos.
Si cambiar el sistema jurídico que sospechamos injusto implica cambiar el
sistema social sobre el que se funda su teoría y su accionar y ello implica “la
muerte del hombre” en clave de Badiou, esto es, parir la rebelión, la
insatisfacción radical respecto al orden establecido y el compromiso completo
en lo real de las situaciones, entonces cambiemos el mundo, el sistema social o
la estructura que haya que cambiar para echar luz sobre la realidad social y
cultural; cambiemos todo: “el que no cambia todo no cambia nada”, dice el
poeta, refiriéndose a los cambios en los sistemas de producción, leído como el
principio de las modificaciones que hacen a un cambio social total, la vía
hacia el socialismo, o la búsqueda de un mundo mejor. Pero si cambiar el sistema
jurídico, adecuándolo a las necesidades que la evolución social exige,
permitiera un mundo más justo, libre y soberano de soberanías individuales y
colectivas, si esto es posible, entonces sería bienvenida una voluntad de
cambio que, aunque postergara ese radical y más relevante cambio social y
político (incluidos los modos de producción), y aunque sobreviva esa “ética” de
los derechos del hombre que es compatible con el egoísmo satisfecho de las
garantías occidentales, al servicio de las potencias y la publicidad, al menos
sería útil hasta que comenzaran a verse las fisuras en ese nuevo statu quo
intermedio, por llamarlo de alguna forma. El estudio crítico de la historia nos
permite saber que no existe, como decía hace un tiempo un técnico de fútbol, un
capitalismo bueno y uno malo. El capitalismo en esencia necesita de las
diferencias para subsistir y generar así los elementos que, en crisis
constante, permitan alimentar en los individuos (exentos de pueblo, no hay
pensamiento popular en el capitalismo, hay “vecinos”, hay “gente”) la necesidad
de sostenerse, porque allí (en el sistema mismo) es donde encontrarán la
posibilidad del ascenso social que les permita gozar esos bienes que se generan
con el propósito único de mantener las relaciones de poder, aunque más adelante
algunos de los avances logrados como consecuencia del otro objetivo primordial
y prioritario, puedan transformarse en elementos de la evolución social. De la
ética contemporánea, al definir el Bien a partir del Mal, se deriva como
resultado que “toda tentativa de reunir a los hombres en torno de una idea
positiva del Bien, y más aún, de identificar al Hombre por tal proyecto, es en
realidad la verdadera fuente del mal mismo” (Badiou).
La crítica debe atravesar un campo minado de sospechas. ¿Por qué y para
qué cambiar? ¿Qué sostiene una estructura que no deba ser modificado y se
insista en seguir manteniendo este statu quo que opera en todas las áreas de
influencia de la realidad? Si cambiar algo (o mucho), para que no cambie nada
(gatopardismo), ha servido en otros tiempos, ¿por qué seguir aplicando hoy los
mismos principios rectores bajo las fórmulas que se justifiquen adecuadas para
que el sistema que permitió sostener justicias e injusticias (hoy claramente
visibles, por caso, en los desatinos del derecho internacional evidenciados con
los fondos buitre), perdure y procree uno nuevo que estará viciado de esos
principios que fueron éxitos para unos y fracasos para otros? El tema es
quiénes son “los unos y los otros”. La película homónima de Claude Lelouch
(1980) intenta infructuosamente, como todo el cine francés nouvelle vague
(excepto Godard, por cierto), mostrar la posibilidad de plasmar esa utopía
(Tomás Moro crea una comunidad ficticia con ideales filosóficos y
políticos, entre otros, diferentes a los de las comunidades contemporáneas a su
época), y lo hace a través de símbolos que sólo están en su mente, su fantasma,
su ideal. La imposibilidad de resolución de la situación Palestina-Estado de
Israel pone en evidencia que hay un sueño en la mente de muchos y que exponen
nuestros máximos poetas. Pero ese sueño no es realidad más que como símbolo o
manifestación artística. Deja opinión y hasta quizás la forme. Pero las
guerras, la salud, la educación y el derecho son situaciones que favorecen y
posibilitan un campo de acción, y lo que se haga puede producir estragos en los
demás y en uno mismo, individual o colectivamente, sectorial o
corporativamente.
Si proponer cambiar todo permite visualizar una salida de la crisis, si
ello mueve a revisar arraigados principios jurídicos, educativos, culturales,
pues vayamos al cambio; pero garantizando que nadie se arrogará el derecho de
trasladar algunos de los principios acuñados en el viejo conocimiento porque
allí anidará el huevo de la serpiente (Bergman, 1977). Señalaba Eva Perón que
como hemos sido sometidos al poder colonizador durante 200 años, necesitamos
transitar otros 200 de poder popular para que las cosas empiecen a estar
equiparadas y recién ahí poder sentarse a discutir de igual a igual.
Por eso, y por lo que muchos hemos aprendido sobre la dictadura del
proletariado, es menester, con cambio total o sin él, garantizar que no se
repetirán aquellas situaciones que llevaron a la crisis, en el caso de
establecer nuevas reglas, nuevas metas, una nueva ley tan alejada de la ley de
Dios como las que hoy vemos y sentimos fallidas, revisando a conciencia ese
sinuoso retorno a la vieja teoría de los derechos naturales del hombre que
está, como señala Badiou, “evidentemente ligado al desfondamiento del marxismo
revolucionario y de todas las figuras del compromiso progresista que de él
dependían. Desprovisto de todas las referencias colectivas, desposeído de la
idea de un ‘sentido de la Historia’, no pudiendo esperar más una revolución
social. Muchos intelectuales, y con ellos, amplios sectores de opinión, han
adherido en política a la economía de tipo capitalista y a la democracia
parlamentaria. En filosofía, han redescubierto las virtudes de la ideología
constante de sus adversarios de la víspera: el individualismo humanitario y la
defensa liberal de los derechos contra todas las coacciones del compromiso
organizado. Antes que buscar los términos de una nueva política de emancipación
colectiva, adoptaron, en suma, las máximas del orden ‘occidental’ establecido.
Y al hacerlo, diseñaron un violento movimiento reactivo, respecto de todo lo
que los años sesenta habían pensado y propuesto”.
Criterio de
argumentación.
Los sofistas y los estoicos hicieron escuelas diversas de la
argumentación. Hoy somos capaces, gracias a la ignorancia aprendida en los
lugares donde no hay que aprender cosas, de llamar sofistas a los simples
mentirosos. Discutir con un sofista es un desafío que impone capacidad e
inteligencia, y predominar en esa contienda verbal y discursiva, es todo un
logro. Discutir con un mentiroso es imposible.
Queremos señalar cómo hemos
sido hijos de argumentaciones disparatadas que se transforman en nada o peor
aún, en herramientas peligrosas cuando se las observa con detenimiento o cuando
se señala la paradoja a la que intentan someternos, a veces con éxito, y
someter a la consideración pública con el objeto de crear las condiciones para
adscribir a una determinada argumentación. El modelo de argumentación fallida
es la paradoja. No es posible salir de una paradoja a no ser haciéndolo con
otra categoría de análisis. La paradoja descripta por Bertrand Russell a
principios del siglo XX demuestra con una explicación técnica (matemática), que
toda la teoría de conjuntos es contradictoria. Russell preguntaba “si el
conjunto de los conjuntos que no forman parte de sí mismos (es decir, aquel
conjunto que engloba a todos aquellos conjuntos que no están incluidos en sí
mismos), forma parte de sí mismo. La paradoja consiste en que si no forma parte de sí mismo,
pertenece al tipo de conjuntos que no forman parte de sí mismos y por lo tanto
forma parte de sí mismo”. En un lenguaje asequible al pensamiento popular basta
sintetizarla en la paradoja del barbero (“En
mi pueblo soy el único barbero. No puedo afeitar al barbero de mi pueblo ¡que
soy yo!, ya que si lo hago, entonces puedo afeitarme por mí mismo, por lo tanto
¡no debería afeitarme! Pero, si por el contrario no me afeito, entonces algún
barbero debería afeitarme, ¡pero yo soy el único barbero del pueblo!”),
que lleva al límite extremo de análisis la función de esa proposición.
Continuando con el análisis descriptivo, “al que madruga Dios lo ayuda”
encuentra su opuesto paradójico en el “No por mucho madrugar se amanece más
temprano”. Esta simplificación de modelo como reducción de un sistema complejo
de ideas que responden a siglos de comportamientos plasmados en normas de cierto
rigor, grafica, no obstante, la calidad del material con el que debemos
enfrentarnos.
Si la ley en términos generales
garantiza el deber de aplicar el principio de inocencia (“todo individuo es
inocente hasta que se demuestre su culpabilidad”), los desajustes que el mismo
sistema promueve permiten desarrollar insólitas propuestas que intentan
persuadir que frente al sentido común, o ante evidencias señaladas en variados
ámbitos que se nos presentan como indiscutibles (por ejemplo medios hegemónicos
de comunicación, que nos obligan a optar entre si acusado debe defenderse
públicamente en lugar de hacerlo ante los Estrados, o ignorar todo
condicionamiento para-sistémico para restar entidad a las acusaciones que se
promueven por fuera del sistema; El extranjero, Albert Camus); el acusado
debería “demostrar que es inocente” por cuanto la cantidad y calidad de esas
evidencias (insistimos: impuestas por fuera del sistema jurídico aceptado en el
contrato social al que los individuos se obligan con conocimiento o sin él)
“permiten presumir su culpabilidad”.
Los elementos mencionados nos
abren la posibilidad de un cuestionamiento en el que, a la actitud crítica
sugerida en el apartado anterior, cabría sumarle el criterio de análisis o
validez argumentativa. Para reflejarlo en un ejemplo bastaría tomar la frase
“evidencias que permiten presumir su culpabilidad”. ¿Qué quiere decir
“evidencias”? ¿Qué es “presumir culpabilidad”? Estos son elementos inherentes a
las categorías de lo que el derecho considera “judiciable”; datos que requieren
la intervención de un juez encargado de discernir y aplicar la ley y los
principios jurídicos aceptados en una comunidad. Si esto no sucediera, debería
aceptarse que, sobre elementos preexistentes, se aplique la ley a una situación
no tipificada, pues todas las situaciones que pudiera generar el comportamiento
humano no pueden más que ser categorizadas. Pero la singularidad es regida por
el juez que desambigua, clarifica, desarrolla y elabora la teoría
circunstancialmente aplicando la ley con los conocimientos que atesora. Y aquí
el sentido crítico nos permite sospechar de la autoridad y de dónde emana esta
autoridad en el mundo moderno. En países y realidades concretas esa autoridad
debe ser ejercida por individuos que no siempre han demostrado estar a la
altura de las circunstancias, pero sin embargo esto no parece formar parte de
lo que se puede o admite discutir. Los mecanismos corporativos, existentes en
todos los ámbitos, directamente trabajan para impedir esto, la discusión. Una
discusión no siempre produce resultados satisfactorios pero abre la posibilidad
de manifestación a los sectores más dispersos y menos pensados sobre un
determinado tema. Las argumentaciones son la esencia, el sentido de lo que da
sustancia al hecho judicial por excelencia que es el de impartir justicia. La
apreciación maniquea más simple, casi extrema, permitiría decir (parafraseando
el silogismo de Sócrates) que si todos los hombres, son imperfectos (o
perfectibles) y el juez es un hombre, ergo es imperfecto. Entonces ¿de quién
podríamos esperar justicia? ¿Qué
ética enmarcará y condicionará los valores del juez llamado a dictar sentencia?
¿La ética moderna, occidental, la aceptable que es la aceptada y prohijada por
el sistema? ¿La ética que solo se acepta si coincide con la nuestra?
Suele decirse que la política
es el arte de lo posible. Aquí muchos pensadores y activistas de izquierda
muestran su talón de Aquiles porque por más avances que se produzcan en un
determinado lugar y tiempo, en materia social por ejemplo, afirman que si no se
logran plasmar los sueños imaginados, todo es inútil. Como pensadores
identificados en el lado izquierdo de la realidad (según díada de Norberto
Bobbio), diríamos que los avances posibles no demarcan el posibilismo sino un
accionar que, a fuerza de ser sostenido por principios revolucionarios,
deberían ir modificándose en forma constante, permanente. Nada en política ni
en ningún área que requiera decisiones y acciones puede satisfacer plenamente a
todos los sectores, y a veces ni siquiera a las mayorías. El derecho es una de
esas áreas donde todo puede suceder aunque no al mismo tiempo; donde el juicio
por la voladura de toda una base militar para ocultar una venta ilegal de
armas, que involucra a un pueblo entero (Río Tercero), recién comienza 19 años
después de acaecidos los hechos; donde se siguen dilapidando recursos en formar
causas a los pequeños consumidores de marihuana, a sabiendas de la doctrina
exculpatoria de la Corte Suprema; donde el protocolo jurídico-médico sobre el aborto
se respeta o no según el color político de la jurisdicción de que se trate en
total soslayo de la víctima; donde quienes son llamados a impartir justicia en
situaciones análogas, en función de lecturas diferentes fallan de manera
opuesta o diversa. Ciertas acciones recurrentes, más recientes que históricas,
nos mueven a pensar que también hay connivencias que se desprenden de los
factores de poder. En el metasilogismo de Sócrates mencionado más arriba, se
podría vislumbrar la sospecha de acuerdos espurios entre administradores y
administrados ¿por qué no? ¿quién dice que no es posible? ¿los voceros
pertenecientes al mismo sistema de reglas jurídicas, sociales, culturales?
Badiou nos dice que la ética
moderna se presenta como defensora de los derechos del hombre, es decir, como
la ética del reconocimiento del Otro. Esta visión toma como marco la ética
ordenada en la “lógica de lo Mismo”, a partir de la tesis de Emmanuel Lévinas,
quien consideraba que bajo esta lógica, de origen griego, era imposible lograr
un lazo con el Otro, pues el despotismo de lo Mismo, tornaba incapaz el
reconocimiento a este Otro. Esa dialéctica de lo Mismo y de lo Otro,
considerada “ontológicamente” bajo el primado de la identidad consigo mismo,
organiza la ausencia del Otro en el pensamiento efectivo, suprime toda
verdadera experiencia del otro, y cierra el camino para una apertura ética de
la alteridad. Por lo tanto, resultaba necesario balancear el pensamiento hacía
un origen no griego que ofreciera “una apertura radical y primera al Otro,
ontológicamente anterior a la construcción de la identidad”. Así Lévinas
encuentra apoyo en la tradición judaica cuya Ley impone la existencia del Otro,
pues “todo se enraíza en la inmediatez de una apertura al Otro que destituye al
sujeto reflexivo: el “tu” se impone sobre el “yo”, y ese es todo el sentido de
la Ley”. El Otro, en la ética de Lévinas, no es la comprobación de un
reconocimiento mimético (el Otro como “semejante”, idéntico a mí) sino, al
contrario, aquello a partir de lo cual yo me compruebo éticamente como
“consagrado”, subordinado en mi ser a esa vocación.
Sin embargo, Badiou objeta esta
propuesta la que, según señala, precisa de un principio de alteridad que
trascienda la experiencia finita, principio al que Lévinas llama el Absoluto-Otro
(“tout autre”) que, en palabras de
Badiou, es el nombre ético de Dios: “No hay Otro sino en la medida en que es el
fenómeno inmediato del Absoluto-Otro. No hay consagración finita a lo
no-idéntico sino en la medida en que hay consagración infinita del principio a
lo que subsiste fuera de él. No hay ética sino en la medida en que hay el
indecible Dios”. Por ello Badiou considera que toda tentativa de hacer de la
ética un principio de lo pensable y del actuar es de esencia religiosa, y que
el proyecto de Lévinas demuestra que, “sacada de su uso griego y tomada en
general, la ética es una categoría del discurso piadoso”. Ahora bien, pese a
ello, la ética es puesta en duda por Badiou señalando los efectos negativos que
tiene en la sociedad, partiendo de que al pretender suprimir o enmascarar su
valor religioso, conservando el dispositivo abstracto de su constitución
aparente (“reconocimiento del otro”, etc.), se arriba a una confusión
incomprensible: “Un discurso piadoso sin piedad, una suplencia del alma para
gobernantes incapaces, una sociología cultural que sustituye, por las
necesidades de la predicación, la difunta lucha de clases”. Badiou lo explica
así: “Una primera sospecha nos invade cuando consideramos que los apóstoles de
la ética y del derecho a la diferencia
visiblemente marcada, se horrorizan por toda diferencia un poco marcada. Pues
para ellos las costumbres africanas son bárbaras, los islamistas espantosos,
los chinos son totalitarios, y así sucesivamente. En verdad este famoso “otro”
es presentable únicamente si es un “buen” otro; es decir, ¿qué otra cosa que un
idéntico a nosotros mismos? ¡Respeto a las diferencias, claro que sí! Pero a
reserva de que el diferente sea demócrata-parlamentario, partidario de la
economía de mercado, sostenedor de la libertad de opinión, feminista,
ecologista…Lo que también puede decirse así: yo respeto las diferencias en la
medida en que resulte claro que quien difiere respete exactamente como yo
dichas diferencias. De la misma manera que “no hay libertad para los enemigos
de la libertad”, igualmente no hay respeto para aquél cuya diferencia consiste
precisamente en no respetar las diferencias. Sólo hay que ver la cólera
obsesiva de los partidarios de la ética ante todo lo se parezca a un musulmán
“integrista”.
“El que no cambia todo no
cambia nada”. Este apartado sobre la argumentación, que pretende señalar que
cualquier cosa es objeto de argumentación en cualquier sentido, en manos (o en
mente) de alguien escrupuloso o inescrupuloso, encuentra su falta de sentido
cuando pretende argumentar que todo lo que se argumenta para demostrar lo que
consideramos positivo, podría ser usado en nuestra contra, para cuestionarnos y
hasta para condenarnos. Metálogo llamaba Gragory Bateson (uno de los cónyuges
de Margaret Mead), a esa situación en la que lo descripto era formalmente igual
a lo que lo describía, como si la descripción del color verde fuera verde, o la
explicación de un poema fuera un poema.
Conclusión
Desconfiamos del “retorno a la
ética” moderna y adscribimos a la crítica que formula Badiou en su ensayo. Si
los distintos intentos, permanentes por cierto, de cambiar el statu quo han
fracasado; si lo que se advierte son cambios de maquillaje que se van adecuando
a las distintas circunstancias escénicas por la existencia de fallas que
aparecen promovidas por hechos injustos, injusticia leída como tal desde todos
los sectores. Si los vulgares inconformismos marcan agendas que dejan mal
parados a los especialistas integrantes de un élite y si en las aristocracias aparecen
movimientos que evidencian que todo no es igual, el derecho moderno requiere un
cambio profundo que, como se dijo antes, es difícil promover con exactitud (o
sin riesgo de postular verdaderos disparates) y saber si tal empresa debe ser
causa o consecuencia del devenir social. El sujeto de derecho es activo y
pasivo simultáneamente. Si bien esta característica se da en cualquier
disciplina humana es fácil ver de qué manera esta proposición aplicada a otra
actividad, por ejemplo la atención de la salud, no tiene al sujeto en esa
situación paradójica. Esto, que abordamos en este humilde ejercicio, busca
poner negro sobre blanco (seguramente sin lograrlo pero no sin intentarlo), la
necesidad de revisar ciertas consideraciones que a la hora de recorrer la
crítica de lo actuado y proponer nuevos caminos, es probable que no se tengan
en cuenta porque forman parte de ese bagaje que, a fuerza de ser el mismo con
el que se transita el día a día, parece innecesario revisar. Vemos en Badiou
que el convencionalismo de Occidente construyó una ética en función de un
hombre que el mismo Occidente creó, adaptando el concepto de hombre a la ética
y no a la inversa, es decir, sin considerar la singularidad de cada hombre, y
solo quien adscriba a los cánones establecidos por Occidente puede tener
derechos y merece ser calificado de hombre, pues de lo contrario, quien no se
adapte a ellos, permanecerá en el mundo del Mal y de la barbarie.
Badiou demuestra en su ensayo
que en la “ideología ética” las tendencias intelectuales de nuestro tiempo son,
en el mejor de los casos, variantes de la vieja predicación moralizante, y en
el peor, la mezcla amenazante del conservadurismo y de la pulsión de muerte, y
que en la corriente de opinión que invoca la “ética” a cada instante, se advierte
un grave síntoma de renunciamiento a lo único que distingue a la especie humana
del viviente depredador que ella es también: la capacidad de entrar en la
composición y el devenir de algunas verdades eternas. Desde este punto de
vista, la ideología “ética” es, en nuestras sociedades, el principal (pero
transitorio) adversario de todos aquellos que se esfuerzan por hacer justicia a
un pensamiento, cualquiera que éste sea. En suma, para Badiou, la ética de las
verdades no se propone ni someter al mundo al reino abstracto de un derecho, ni
luchar contra un mal exterior y radical. Al contrario, ella intenta, por su
propia fidelidad a las verdades, evitar el Mal, del cual ha reconocido que es
su revés o su faz oscura. Pareciera ser que las soluciones a los grandes temas
nunca requirieran de una profunda operación desde un llamado de atención igual
de profundo, que haga foco en que las grandes revoluciones, en su imposibilidad
de concreción, en lugar de llevar adelante el ideal de continuar la búsqueda (y
aún no conformarse con el logro a medias en el caso de aquello que la misma
revolución consideraría un logro de mediano plazo o de mitad de camino),
abandonan esa lucha y se someten a los principios establecidos, justificándose
no solo en la imposibilidad de su logro por el apreciable desequilibrio de
fuerzas observado, sino también en la comodidad y conveniencia de analizar si
algún nuevo statu quo conservador no estaría ya proporcionando algo de aquella
búsqueda. Seguramente así sea, pero con ese criterio no tendríamos nada que
cuestionar y el mundo seguiría andando. El tema es ¿bajo qué preceptos y
condiciones? Y ¿cuándo el cuerpo de ideas se hará demasiado grande, tanto que
sea imposible cuestionarlo, cambiarlo y entonces, no será siquiera necesario
ese cuerpo de ideas porque todo lo decidirá con arbitrariedad absoluta el gran
hermano? Creemos que no debemos renunciar a continuar esa búsqueda, continuarla
en el sentido que Badiou expone, donde la ética “combina bajo el imperativo ¡Continuar! una facultad de discernimiento
(no quedar atado a los simulacros), de coraje (no ceder) y de reserva (no
dirigirse a los extremos de la Totalidad)”.
REFERENCIAS:
Unidad V
(Programa): Alain Badiou, “Etica”,
en VV.AA., Batallas éticas, Buenos Aires, Nueva Visión, 1997. “La Ética
– ensayo sobre la conciencia del Mal”. Texto completo en
http://www.iade.org.ar/modules/descargas/visit.php?cid=7&lid=125 (Instituto
Argentino para el Desarrollo)
Los siguientes
segmentos, entre otros, tomados de la obra de Badiou nos indujeron a formular
las reflexiones expuestas:
La ética es un principio para el
juzgamiento de las prácticas de un Sujeto, sea este sujeto individual o
colectivo.
Se supone que existe un sujeto
humano por todos reconocible y que posee “derechos” de alguna manera naturales:
derecho de supervivencia, de no ser maltratado, de disponer de libertades
“fundamentales” (de opinión, de expresión, de designación democrática de los
gobiernos, etc.). Estos derechos se los supone evidentes y son el objeto de un
amplio consenso. La “ética” consiste en preocuparse por estos derechos, en
hacerlos respetar.
Este retorno a la vieja teoría de
los derechos naturales del hombre, está evidentemente ligado al desfondamiento
del marxismo revolucionario y de todas las figuras del compromiso progresista
que de él dependían. Desprovistos de todas las referencias colectivas,
desposeídos de la idea de un “sentido de la Historia”, no pudiendo esperar más
una revolución social, numerosos intelectuales, y con ellos amplios sectores de
opinión, han adherido en política a la economía de tipo capitalista y a la
democracia parlamentaria. En filosofía han redescubierto las virtudes de la
ideología constante de sus adversarios de la víspera: el individualismo
humanitario y la defensa liberal de los derechos contra todas las coacciones
del compromiso organizado. Antes que buscar los términos de una nueva política
de emancipación colectiva, adoptaron, en suma, las máximas del orden
“occidental” establecido. Al hacerlo, diseñaron un violento movimiento
reactivo, respecto de todo lo que los años sesenta habían pensado y propuesto.
Cuando los que sostienen la
ideología “ética” contemporánea proclaman que el retorno al Hombre y a sus
derechos nos ha liberado de las “abstracciones mortales” engendradas por “las
ideologías”, se burlan del mundo. Seríamos dichosos si viéramos hoy una
preocupación tan constante por las situaciones concretas, una atención tan
sostenida y tan paciente concentrada en lo real, un tiempo tan vasto consagrado
a la búsqueda interesada por las gentes más diversas y más alejadas, en
apariencia, del medio ordinario de los intelectuales, como aquellas de los que
hemos sido testigos entre 1965 y 1980.
La ética es aquí concebida a la vez
como capacidad a priori para
distinguir el Mal (ya que en el uso moderno de la ética, el Mal -o lo negativo-
está primero: se supone un consenso sobre lo que es bárbaro) y como principio
último del juzgar, en particular del juicio político: es lo que interviene muy
patentemente contra un Mal identificable a
priori. El derecho mismo es ante todo el derecho “contra” el Mal. Si se
exige el “Estado de derecho”, es porque él se basta a sí mismo para autorizar
un espacio de identificación del Mal (es la “libertad de opinión” la que, en la
visión ética, es en primer lugar libertad de designar el Mal) y provee los
medios para arbitrar cuando el asunto no está claro (sistemas de precauciones
judiciales).
El centro de la cuestión es la
suposición de un Sujeto humano universal, capaz de ordenar la ética según los
derechos del hombre y las acciones humanitarias.
En segundo lugar, porque si el
“consenso” ético se funda sobre el reconocimiento del mal, de ahí resulta que
toda tentativa de reunir a los hombres en torno de una idea positiva del Bien,
y más aún, de identificar al Hombre por un tal proyecto, es en realidad la verdadera fuente del mal mismo. Es
lo que se nos inculca desde hace quince años, todo proyecto de revolución,
calificada de “utópica” gira, se nos dice, a la pesadilla totalitaria. Toda
voluntad de inscribir una idea de la justicia o de la igualdad vira hacia lo
peor. Toda voluntad colectiva del Bien hace el Mal. Ahora bien, esta sofística
es devastadora. Puesto que si se trata de hacer valer, contra un mal reconocido
a priori, el compromiso ético,
¿de dónde procederá el proyecto de una transformación cualquiera de lo que es?
¿De dónde sacará el hombre la fuerza para ser el inmortal que él es? ¿Cuál será
el destino del pensamiento, del que se sabe que, o bien es invención afirmativa
o no es?
Por último, por su determinación
negativa y a priori del Mal, la
ética se prohíbe pensar la singularidad de las situaciones, que es el comienzo
obligado de toda acción propiamente humana. Así, el médico adherido a la
ideología “ética” meditará en reuniones y en comisiones toda clase de
consideraciones sobre los “enfermos” concebidos exactamente al modo en que lo
es para el partidario de los derechos humanos, la multitud indistinta de
víctimas: totalidad “humana” de reales subhombres. Pero el mismo médico no
tendrá ningún inconveniente en que esta persona no sea atendida en el hospital,
con todos los medios necesarios, porque no tiene sus papeles o no está
matriculado en la Seguridad Social.
miércoles, 3 de julio de 2013
EVO SOMOS TODOS
El problema es que ellos siguen pensando que son superiores porque ciertamente alguien dirá "¿se creen que somos indios?" y ahí estará la clave ... SÍ, ALGUNOS son indios y otros somos una mezcla en la que predomina el deseo de que nadie más pretenda decirnos cómo debemos actuar, qué está bien o qué está mal ... los paradigmas no son más los que dispusieron otros para nosotros .... ya está; nos quedaron muchas cosas como consecuencia de esa invasión que destruyó casi todo ... pero lo que quedó, sumado a lo que se generó en esa inevitable fusión, ES COMO ES, NO COMO ELLOS QUIEREN QUE SEA ... POR PRIMERA VEZ EN LA HISTORIA SOMOS COMO SOMOS Y UNOS CUANTOS TERRITORIOS, NACIONES, ORIENTADOS POR NÉSTOR, HUGO, RAFAEL, CRISTINA, EVO, PEPE, DANIEL u OLLANTA, CON LA GUÍA INDUDABLE QUE NOS LEGARON RAÚL, FIDEL, CAMILO y ERNESTO, HOY MOSTRAMOS QUE HACE TIEMPO SOMOS LIBRES Y LOS QUE INSISTAN EN SER COMO ELLOS, LOS QUE QUIERAN "SER ELLOS" (seguro estoy de lo enemigo que habría sido de Sarmiento de haber sido mi contemporáneo y cuánto coincidiría con Solano López o Artigas), DEBERÁN SER INEVITABLEMENTE SEÑALADOS COMO CIPAYOS, TRAIDORES A LA REGIÓN Y A LAS PATRIAS .... PORQUE ESTOS GOBERNANTES QUE HOY NOS REPRESENTAN, QUE CRISTINA DICE QUE CADA VEZ SE PARECEN MÁS A SUS PUEBLOS, SON LA EXPRESIÓN DEL SOBERANO ACALLADA DURANTE 500 AÑOS ....
lunes, 1 de julio de 2013
NACIONALISMO, CHAUVINISMO, MANIQUEÍSMO
* En unos escritos resultantes de entrevistas realizadas en la década del 90, Chomsky afirma que, por las características de occidentalización que adquiere Japón como consecuencia de los acuerdos llevados a cabo con la finalización de la segunda guerra, (pregnancia observable de esa occidentalización es la desaparición de la mayoría de los rasgos que predominaban como emblema o características ilustrativas de la cultura nipona, -excepto quizás, ciertos comportamientos protocolares donde por ejemplo, se ve a algunas damas con kimono-, para ser reemplazados básicamente desde la indumentaria y una razón de ser dirigida al estado de bienestar asimilado del american way of life), los japoneses merecen ser destacados como "occidentales honoríficos" ... Es importante profundizar en este concepto, con el fin por cierto, de observar comportamientos que pudieran compararse en nuestro país o en otras tierras cercanas ...
Que la identidad nacional no esté definida con claridad, que no haya un manual de caracterización y comportamiento, no obsta que todos sepamos (y quizás demos vuelta la cara o hagamos oídos sordos), que el tango es argentino y la cumbia no lo es, que para salir con la bandera y la escarapela estamos todos pero que cuando se piensa en la división internacional del trabajo bajo el pensamiento capitalista se está favoreciendo a grandes corporaciones y usando (esclavizando, bahhh), a los que siempre estuvieron en un escalón inferior y no es de ellos solamente que depende el ascenso social sino de una comprensión y compromiso conjunto de patria y nación.
Si la patria que pensaron Roca y Eva no fue la misma (y en mi pensamiento no lo es, con seguridad), no creo justo que los celestes y blancos sean usados por todos por igual (sirva esto sólo como ilustración práctica para que algún desprevenido detecte por dónde va mi decir ... digo ... a pesar de la afirmación incuestionable e indiscutible desde lo observable de Chomsky, el Japón sigue utilizando el sol naciente en su bandera pero no deben caber dudas que ese imperio no es el mismo que soñaron los ancestros ... y si miramos hacia donde mira o desde donde sale el sol hoy para ellos, quizás podamos comparar y entender algo).
***
* Una de las maneras que algunos tienen de ser argentinos es admirar los logros europeos (o norteamericanos, que para el caso es lo mismo), por eso son capaces de maravillarse por una ópera de Verdi o Wagner y seguidamente extrapolar eso hasta afirmar (confundiéndose ellos y arrastrando a quienes los quieran escuchar), que es cultura argentina.
***
* El chauvinismo de los otros se transforma en algo admirado aunque nos someta a nosotros (ciertamente somete a los desposeídos, nunca a los que tienen su mirada puesta en otros horizontes, por sanos y buenos y hasta cómplices que esos horizontes parezcan, su aparente colonización no los encuentra en el punto en que eso es una defección sino casi una naturaleza) ... poco que ver con la internacionalización de la revolución.
martes, 18 de junio de 2013
ÁNGELES RAWSON - UNA NUEVA PASIÓN
Otra vez todos los medios encaramados en la actitud de parecer y ser fiscales de la vida, de la realidad, de los fiscales del ministerio público, de la vuelta de tuerca que se produjo este fin de semana con las críticas a la manera de actuar y de generar estupor y opinión que hizo que durante un día y medio más o menos se llamaran a silencio para contraatacar y dejar las nuevas hipótesis sobre datos reales que nadie conoce porque el asunto sigue bajo secreto de sumario y recién hay un informe de la fiscalía que sólo refleja algunas apreciaciones.
Una de las críticas a la realidad recientemente conocida es la utilización de los potenciales en los trascendidos de informes de la fiscalía ... Precisamente el potencial expresa o deja entrever que hay indicios de un hecho, que hay datos pero fundamentalmente faltan otros, hay dudas ... si las dudas se despejaran, si se confirmara aquello a lo que conduce un indicio el potencial, solo en ese caso podría dejar de usarse ...
Otra crítica es la que buscan instalar algunos comunicadores (periodistas o conductores de c5n o 26tv), agregando dudas como si ellos tuvieran otras respuestas que los investigadores no muestran o no llegan a comprender (le llaman informar a la teleaudiencia), naturalmente la actitud es la de resaltar que es inexplicable que no se haya hecho tal o cual cosa, que no se haya indagado por qué fulano o mengana no se comportaron de tal manera, que adónde se quiere llegar instalando la supuesta culpabilidad del portero y abandonando la pista de la familia .... en fin ...
Nadie retoma un hilo que está a la vista para decir que si no se está conforme con la justicia hay que cambiarla, mejorarla, modificarla, como se intenta con la ley impulsada por el gobierno, en este momento en el limbo, que si no están conformes con el gobierno hay que cambiarlo, como afirma la oposición (sin que parezca precisa la implicancia de tener un plan alternativo), y que si no se cambia la justicia y la oposición (unida o no), no puede disputar el poder en elecciones limpias para cambiar el gobierno y/o el rumbo de acción, tienen la opción de irse a un lugar donde se piense como ellos ambicionan (o trabajar desde el llano, no desde la comunicación que en el caso de ellos es siempre mediática) ...
Porque lo que yo quiero agregar, que no se dice en todo esto, es que los medios de comunicación masivos, los mass media, las corporaciones que tienen rango internacional y sobre las cuales la presión de los pequeños medios es irrelevante, no son medios objetivos ni independientes de comunicación, no están para informar a la gente, son un partido político, lo que no está mal que así sea; lo que sí está mal es que insistan con una independencia y objetividad que no es tal y, aunque ud. no lo crea, en el caso ÁNGELES, se ve casi más claro que con cualquier otra situación incluidas las de índole directamente político ....
Le preguntan a Borges cómo ve la realidad y este, sorprendido y sin ironía responde: ¿cuál realidad, la suya o la mía?
A fines de los años 60, el canadiense Marshall McLuhan, relevante teórico de la comunicación en época de la posguerra, acuñó una idea que todos, atenienses conspicuos, utilizan hasta hoy sin profundizar demasiado en su utilidad, ambigüedad, originalidad u orientación ideológica (hay cuestiones que son técnicas solamente, como pretenden algunos modernistas, herramientas, pero el marco de selección les imprime un indudable sesgo ideológico ... El Príncipe de Nicolás Maquiavelo es una de esas herramientas); la idea en cuestión, resumida en una frase que da continente al ensayo más relevante de la comunicación durante la época de la guerra de Vietnam es "EL MEDIO ES EL MASAJE" ... la ironía de la utilización de las palabras transita por el lugar más increíble cuando algo que el mismo McLuhan afirma no se tiene en cuenta ... la referencia al masaje sobre el cerebro de las ideas que los poderosos de la comunicación realizan permanentemente ...
Chomsky, judío norteamericano, de indudable estirpe (podría perfectamente estar trabajando en otro lugar del mundo donde sus ideas se desarrollen con un contexto concomitante .... quizás de haber sido así y no haber estado vibrando permanentemente al compás del sonido norteamericano, su obra habría sido otra, nadie puede saberlo) ... manifiesta en un ensayo de 1998 desde su título, una idea que anima, ilumina a los dueños del poder: MANTENER LA CHUSMA A RAYA ...
Paulo Freire, quizás el único verdadero profeta de la educación en el siglo XX (que es el que se ocupa de la educación de los desposeídos, de los que no tienen nada, de los que están condenados como diría Fanon) ... decía que "ES IMPOSIBLE SER EQUIDISTANTE FRENTE A DOS IRRECONCILIABLES A NO SER PONIÉNDOSE DEL LADO DE LOS FUERTES" ...
David Ben Gurión, padre del Estado de Israel, decía en los albores de esa creación en 1948: "SOMOS UN PAÍS MUY POBRE, POR LO TANTO DEBEMOS INVERTIR MUCHO EN EDUCACIÓN" ...
Y SÍ, ME AGARRÓ EL ATAQUE CULTURAL Y EDUCATIVO ... PERO SERÁ PARA OTRA OCASIÓN ... LO QUE DIGO AHORA ES QUE A LA POBLACIÓN ENTERA HAY QUE BRINDARLE ESCENARIOS DE ASCENSO SOCIAL A PARTIR DE LA EDUCACIÓN PERO A LOS QUE HAY QUE EDUCAR ES A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y SI ME DICEN QUE ESO ES ATENTAR CONTRA LA LIBERTAD DE PRENSA SALGAMOS A DISCUTIRLO, CON ARGUMENTOS, BASTA DE PREPOTENCIA, COMO DECÍA ARLT, LA ÚNICA QUE RECONOZCO ES LA DEL TRABAJO ....
lunes, 27 de mayo de 2013
QUILMES - RACING
SOBRE FUTBOL / DESCENSOS / AMENAZAS /
PARTIDOS ARREGLADOS / VIOLENCIA
Nadie duda que soy fanático de
RACING ... en el (mal llamado) folklore futbolístico soy uno de los tantos que
se regocijan (divierten) cuando al rival emblemático (Newells-Central / River-Boca
/ San Lorenzo-Huracán, etc.), le va mal ... es parte del tránsito cotidiano,
esa situación que despierta oscuros instintos o sensaciones del ser humano para
transformarlos en ironía hacia quien está sufriendo una desventura ... esto es
futbol, dicen siempre los jugadores. Pero el futbol en gran parte del mundo, se
ha constituido en un negocio fenomenal (qué raro que aún no lo adopten -y lo
cambien como hacen con todo- los yanquis), que por esa única razón concentra la
mayor cantidad de males de esos que rondan y perturban a la sociedad y le
impiden continuar evolucionando creativamente (¿o será esto parte de la
evolución?) ... y esa razón se convierte en muchas razones ... sin embargo la
consecuencia es una sola y suficiente como para esperar otra: ¡¡¡LA
VIOLENCIA!!! que es de la sociedad toda y que transforma ese simbolismo
canalizador que es el juego y la pasión individual y colectiva volcada en el
campo como protagonista u observador o como partícipe de alguna manera, en otra
cosa: la violencia sin posibilidad de domesticación, que se da en cada evento o
en las circunstancias que lo rodean.
Lo que pocos saben es que 3 años
atrás participé activamente en un programa de la Secretaría de Seguridad de la
Nación en el área referida a los espectáculos futbolísticos; que ese proyecto
de erradicación (o al menos de mitigación), de la violencia en el futbol se
denominó Programa Ejemplo, y que al tomar contacto con los protagonistas
claramente visualizados, surgía que todos, absolutamente: jugadores, cuerpo técnico,
árbitros, dirigencia, prensa y crítica
especializada en todos sus soportes y barras bravas (sí, como una
entidad independiente de la hinchada), participaban por acción u omisión en
situaciones que coadyuvaban a perforar ese umbral de tolerancia que siempre se
pone de manifiesto en una competencia y lo transformaban en un comportamiento
posible de ser leído como favorecedor de actos de violencia (desde la burla de
un jugador hacia la hinchada del oponente, el lanzamiento de una botella del
técnico hacia la popular, la inhabilidad de un árbitro para juzgar jugadas y/o
comportamientos y la falta de lectura de las consecuencias que esto puede
arrojar, la elección sin sorteo de los árbitros de ciertos partidos, etc, etc,
etc.); nadie notaba (o no quería notar), espontáneamente que ese acto tenía una
consecuencia quizás inmediata en el comportamiento masivo, que se podía
constituir, en casos que no por truculentos uno debe dejar de mencionar ya que
han sucedido, en una tragedia, muertes ... no es necesario insistir sobre esto
....
Recuerdo entonces, porque soy
hincha y por mi atención a este tema, que el mejor jugador de la temporada
2011, Giovanni Moreno, colombiano contratado por Racing, salió de circulación
en dos ocasiones, por motivos vinculados a la violencia y/o por no encontrar
(entre los actores mencionados más arriba), o por no querer hacerlo, la forma
de solucionarlo: la primera vez en el encuentro con All Boys, Barrientos le
provoca el foul en el que se lesiona; mucho se habló sobre el tema, qué hubiera
sucedido si en vez de Lunatti hubiera dirigido Castrilli ... etc... lo cierto
es que Gio venía siendo objeto de agresiones muy serias en el campo de juego
(varias de ellas de Barrientos), que el árbitro estaba en condiciones de
advertir; la segunda vez Gio no vuelve a las canchas porque es amenazado por
barras bravas, con armas de fuego ... Racing no perdió campeonatos por eso sino
por no jugar bien ... pero eso no debiera suceder, no puede existir ese
condicionamiento en el futbol, ni el que se produce cuando te amenazan ni la
rara sensación de que algo sucede cuando los árbitros no interpretan lo que
todos ven ... (ahora hay cuarto árbitro y aunque no esté oficializado hay
medios técnicos en los que podrían apoyarse para al menos pedir disculpas y
mitigar esa bronca que despierta monstruos inconmensurables) ... Tampoco puede
suceder lo que en el terreno de la política nacional sucede con los inventos o
las suposiciones periodísticas avaladas solo por pareceres o interpretaciones
que después no tienen su correlato en la realidad pero dejan sembradas dudas y
producen consecuencias ... en el futbol esto es de un nivel casi aberrante ...
exageraciones o ingenuidades se escuchan en boca de comentaristas habilitados
para opinar de cualquier cosa cuando en verdad saben sólo un poco de deportes
... opinan en lo jurídico, lo psicológico, lo económico, médico, etc.
Después de toda esta perorata voy
al punto ... los jugadores de Racing están siendo objeto de amenazas no
claramente identificadas ... para que pierdan, vayan a menos en el partido con
Quilmes, el viernes como visitantes y así garantizar un envión más hacia la B
del eterno rival ... Argumentos ... muchos, no es necesario repetirlos porque
sería buscar la justificación de la aberración. A mí me divierte que el rival
tradicional pierda ... pero eso ... nada más ... yo quiero que Racing gane
siempre y que la suerte se juegue en otras circunstancias, en otros resultados,
en otros hechos, nunca en situaciones provocadas para lograr un efecto deseado
que puede traer sinnúmeros efectos colaterales, no deseados ... Sin embargo ...
es fácil decir desde aquí que quiero que mi equipo gane cuando los amenazados
son los jugadores ... ¿qué hay que hacer en estos/este caso? ....
CREO QUE, LO HAYA HECHO QUIEN LO
HAYA HECHO, EL PAPEL CON LA AMENAZA U OTRO TIPO DE AMENAZAS (QUE PARECE SER
RECRUDECERÁN EN LA SEMANA POR LO VISTO HASTA HOY), HAY SUFICIENTES ELEMENTOS
PARA QUE LA AFA Y/O LA JUSTICIA, UN FISCAL, ACTÚE DE OFICIO E IMPIDA LA
REALIZACIÓN DEL PARTIDO ... QUE ESTE PARTIDO NO RESULTE EL FUSIBLE (IGUALMENTE
NO LO ES), DETERMINANTE DE LA SITUACIÓN DE INDEPENDIENTE ... QUE SE JUEGUE
CUANDO YA TODO ESTÉ RESUELTO DE OTRA MANERA ...
domingo, 26 de mayo de 2013
¿QUÉ SON ESAS VOCES? *
* Alusión a una obra de Alicia Terzián estrenada en la década de 1980
Apreciaciones comparativas no analizo ... ¿quién es mejor Diego o Lío? ... cuando la comparación tiene sentido es porque ideológicamente algo hay que analizar .... Diego "fue" el mejor ... Messi "es" el mejor ... Notable es que ambos son nacidos de esa rara, indefinible idiosincracia argentina ... La historia tiene ejemplos de lo que hubiera podido pasar en situaciones diferentes pero sólo registra los hechos sucedidos ... si Diego y Lío hubieran sido contemporáneos en la cancha, con el balón al pie, también habría sido diferente el contexto para uno de los dos respecto de lo que fue uno o es el otro. Y nada de esto es maniqueísmo ni análisis intelectual ... Carlos es Gardel y siempre lo será (esto sí es maniqueísmo), se equivocan absolutamente quienes analizan a Fito como cantor ... también se equivocan quienes analizan lo que es cantar con parámetros europeos (lo que no quiere decir aceptar desafinaciones u otras fallas, pero destacarlas cuando corresponde). Cuando Cristina habla de cambios de paradigmas también habla de esto ... Seguramente algunos criticarán señalando (sobre los artistas de ayer), si tuvieron o no que estar en ese escenario, cuánto cobran, por qué no hay representantes del folklore (yo tengo una respuesta, se enojarán muchos porque no coincido seguramente con la de ellos ... y tengan en cuenta que no cobro por defender a nadie y no trabajo para el gobierno); Fito Páez es uno de los más importantes compositores argentinos de las últimas décadas ... podemos hablar técnicamente, hacer análisis de estructura y lenguaje musical ... creo que las interpretaciones malintencionadas del grupo monopólico dirigidas a la realidad toda (todo lo que hace el gobierno), hacen mella en aspectos donde todos se sienten habilitados a opinar y cada uno pone de manifiesto su satisfacción o su gusto y lo eleva a rangos absolutos, lo que está bien o lo que está mal ... Justifico (defiendo), a Fito como a Silvio, como a Jaime Ros o a la Orquesta Venezolana (no a todos los artistas ciertamente, pero mencionarlos me parecería un despropósito, una falta de respeto, además lo bueno no es solo lo que le gusta a cada uno), porque no tienen que darnos pruebas individualmente de su compromiso con los valores que estamos reivindicando como justicia o inclusión. Las ironías, típicas de desairados o envidiosos o escolares secundarios sin méritos parecen más tener que ver con la falta de opciones de algunos para sentirse incluidos donde otros lo están, no sólo por un posible lobby sino por una obra que podrá gustar o no (no a todos ambas cosas), pero que habla de compromisos ... las descalificaciones en todo caso podríamos usarlas para quienes descalifican, para los opositores energúmenos, lo demás discutámoslo con argumentos ...
Asimismo ¿nadie se pregunta por qué la ausencia de folkloristas locales en estos eventos? ¿nadie prestó atención ayer al himno nacional? ¿nadie observó con quiénes se muestran identificados mayoritariamente (no dije todos), los cultores de la música autóctona? ¿nadie se pregunta qué fue de la generación posterior a los Dávalos, Castilla, Tejada Gómez, Lima Quintana, Cátulo, Manzi, Walsh, Pedroni o Juanele? ¿necesitan nombres? yo sé un montón, uds. también ... entonces no escribamos en el mismo renglón Fito y el muchacho de las señoras de 40 porque si nos equivocamos de esa manera un día alguien podría decir (y sucedió, tengo un ejemplo), que para representar la música cubana escuchemos a Gloria Estefan ... Fito ha dejado algunas de las mejores obras para el acervo cultural argentino ...
A mí me habría gustado estar en esos escenarios, tengo valores, condiciones, una obra reconocida e interesante, siempre comprometida, pero me alcanza con sentirme representado ... mi trabajo no cesa por no estar en ese grupo ... no hago lo que hago para subirme a esos escenarios sino que lo hago porque creo en ello y cuando alguien lo reconoce me siento complacido, pleno, agradecido y que estoy cumpliendo conmigo y con la gente que disfruta de lo mismo ... envidias, mezquindades o análisis profundos desde la cotidianeidad me fastidian un poco ... DIEGO Y LÍO, CARLITOS Y FITO Y CHARLY, SILVIO Y JAIME ... ¿qué les pasa a muchos que defienden la unidad en la patria grande pero no cuando se trata de música? Nadie hizo su obra pensando que iba a haber un gobierno que en un evento importante los iba a llamar ... no nos hagamos eco de las pobres argumentaciones que (si no se hicieron aún), podrían hacer los empleados del monopolio porque nos transformamos en enemigos íntimos ... Sobre lo que hay que hacer, sobre la política que falta elaborar y llevar adelante, sobre eso, sentémonos a hablar; yo tengo mucho para decir.
Finalmente, hace pocos días repliqué una frase que alguien atribuyó a Beethoven (desconozco su certeza), pero que me resultó una síntesis imprescindible ... "Tocar una nota equivocada es insignificante, tocar sin pasión es imperdonable".
Aún queda mucho por hacer y quizás, cuando esté realizado (aquí me atacarán por el lado de la revolución permanente), surgirá una actualización de necesidades ... pero esto que he manifestado pone en evidencia una falencia que, en vez de poner en otros o en el estado, deberíamos poner en nosotros mismos ... no desde la visión de la autoestima o la autoayuda ni de la filosofía estimulante, sino desde el trabajo, diagnóstico, reconocimiento, recuperación, educación, difusión y expansión en nuevas creaciones, con el esfuerzo y el resultado puesto en lo solidario, lo conjunto, lo colectivo. La educación es el método que sirve para transmitir a las nuevas generaciones los logros de la cultura en constante evolución y crecimiento ... una sociedad de trabajo, inclusiva, justa y en crecimiento es una manifestación cultural que hay que preservar y permitirse continuar y perpetuar.
martes, 21 de mayo de 2013
SUPOSICIONES, MENTIRAS, FALACIAS, SOFISMAS ...
Segundo día de suposiciones: si todo lo que dicen (inventan), fuera cierto ... 1) tendrían pruebas, entonces no deberían ofuscarse ..., 2) como no tienen pruebas pero insisten en sostener los sofismas, falacias ... bahhh mentiras, les duele que esa suposición de la que se hacen cargo, con seguridad por saber cómo se lleva a cabo, es decir porque lo que denuncian lo han hecho (el ladrón cree que todos son de su misma condición .... frase que me repetía hasta el cansancio un viejo y conocido ladrón que incitaba a seguirlo para ocultarse), les molesta y fastidia que aquello que es el núcleo duro de la corrupción denunciada suceda con obras de infraestructura, conviviendo con el aumento de la mano de obra, de los depósitos en el central, del salario de los trabajadores, de la inclusión, de la reindustrialización por sustitución de importaciones, de la recuperación de la soberanía al llevar a cabo acciones que favorecen a la gente sin endeudamiento, de la recuperación (y esto es lo peor), de la confianza en la política y en la gente, en la juventud, de la aparición de una figura que desde la política eclipsó a todos los habidos desde Evita y Perón hasta hoy ... eso les molesta .... imagínense cuánto más a medida que se van cayendo todas las mentiras que inventan .... se puede gobernar y no es necesario recurrir a las máximas (perdón), del filósofo gastronómico ... POR OTRA PARTE AL DECIR ESTO ME ESTOY REFIRIENDO A LOS ADLÁTERES DE MAGNETTO Y SUS SECUACES, NO A LA GENTE QUE, AUNQUE MUCHAS VECES EQUIVOCADA O MAL ORIENTADA, FINALMENTE SABE LO QUE HACE Y ANTES DE EMITIR SU VOTO PIENSA ... Y EL QUE NO PIENSE YA TIENE SU PROPIO PROBLEMA .... BUEN MARTES PARA TODOS Y TODAS ....
lunes, 20 de mayo de 2013
PAULO FREIRE O MEMORIAS DE LA REVOLUCIÓN CULTURAL
Parece estar de moda Paulo Freire ... ahora (que se puede), todos los nombran ... he escuchado a más de un monito sentenciar con frases extraídas de ese acervo ... Ahora bien, saber de qué trata su obra que era y es palabra y acción, estoy seguro que pocos saben, es más posible que sea tenido en cuenta como un ideólogo a la medida de nuestros tiempos ... pero .... ¿cuáles son esos/estos tiempos? si leen completa (en parte al menos), la obra del gran educador que, aunque él mismo no lo hubiera deseado, es un filósofo en el modo en que la filosofía reseña los acontecimientos históricos y sobre la educación como proceso histórico de desarrollo del sujeto social pocos hubieron como él, sabrían que la revolución hoy (antes también quizás pero lo que sucedió fue otra cosa) ... es ponerse los pantalones largos (crecer), y en seguida arremangárselos para meterse en el barro a trabajar ... Eso hacíamos allá por los 60 y 70 y nos persiguieron ... y sucedió lo que sucedió y sabemos, todos sabemos, aunque algunos lo miren a través de otros cristales ... Los que estamos hoy para contarlo, junto al recuerdo de quienes no están o de sus familiares, continuamos lo que quedó sin terminar, que siempre fue construir, hacer una patria mejor, para el tiempo que se vive (siempre el presente), y para los que vendrán (los futuros) ... los sueños apaciguados con la promesa de los logros venideros quizás les sirvan a las religiones ... la gente tiene que comer, tener salud y educarse hoy ... sólo así podrán (podremos), cimentar una sociedad revolucionaria que tendrá como características fundamentales la inclusión, la igualdad, la libertad ... y la memoria ... siempre la memoria es constructiva, en esta época de deconstrucción y de destrucción de valores ... en esta época en que América Latina está empezando a soñar el sueño americano, pero no el de Monroe ... el de San Martín y Bolívar ... inclusivo y sin búsqueda de someter ni colonizar a nadie.
sábado, 16 de marzo de 2013
UN PAPA AMERICANO
Lo diré por última vez, solo para dejar sentada mi inquietud respecto de este tema: el territorio que para los europeos descubrió Cristóbal Colón se denominó América, las cuestiones históricas cualquiera puede corroborarlas ... se refiere a ese tramo continental que sin divisiones va desde el estrecho de Bering hasta Magallanes (todos nombres no originarios por supuesto); de ese completo territorio continental surgió 221 años después, por vez primera un vicario de Cristo ... antes siempre lo fueron europeos ... Monseñor Bergoglio (entre paréntesis, menciónese Bergollo), es A-ME-RI-CA-NO ...
Ese tinte localista, simpático y de rasgos chauvinistas de una patria grande, solo defendida por Bolívares, San Martines, Martís, Allendes y Guevaras, no confirma que esa representación que Bergoglio dignifica se refiere al mismo simbolismo político que algunos gobernantes lideran actualmente, sino que brinda seguridad a un espacio de duda y reconocimiento exógeno ... Al caer en ese infantilismo de mencionarlo latinoamericano como un logro cultural lo que se está haciendo es restar jerarquía a su representación de continente completo, aunque el origen latino o sajón divida, separe, entre otras cosas además de en la religión, en el idioma y más aún. El Papa es americano y por supuesto debe representar un todo simbólico que son los fieles del catolicismo romano del mundo, pero en la definición geográfica de su origen, mencionarlo latinoamericano no nos engrandece.
Cual si lo supiera, Francisco (que a pesar de lo dicho por Vaticano los norte-americanos insisten en nombrar I (primero), en su afán por darles a todas las cosas un sentido desde lo (poco), que puedan entender ... ), tomó una determinación que habla del ecumenismo con el que debe pensarse y actuarse la palabra de Cristo ... puso en evidencia una actitud oscurantista, propia de la iglesia en los años del medioevo, etapa en la que empieza a salir a la luz un nuevo tiempo gracias a la devastación desarrollada en los territorios "DESCUBIERTOS" ... esa etapa culmina ahora con este llamado del Padre a reprobar y desterrar actos violatorios de la dignidad humana, obscenos, perversos ... y el modelo de acción curiosamente se manifiesta en la separación de un cardenal norte-americano ... no quisiera afirmar que ellos, los norteamericanos, son la manifestación más perversa y cruel de la doctrina de la iglesia, pero no puedo dejar de observar esto ... Aquí se muestra que el Papa es ecuménico y por supuesto: AMERICANO ...
También esto es un hecho político que ojalá tenga los matices que algunos queremos, lo que todos sabemos (algunos se hacen los tontos, los rulos), es que la iglesia es esencialmente política y que desde la política emanada de una institución como la iglesia romana (a través quizás de la mencionada acción evangelizadora), también se pueden reivindicar a los pobres, a los desposeídos; acompañar a aquellos que en algunos lugares de la tierra están encontrando su camino gracias a que muchos gobernantes ahora se parecen (porque son), a sus pueblos ...
jueves, 14 de marzo de 2013
FRANCISCO ...
Mi primer punto de vista, sesgado, COMO EL DE CUALQUIERA, parte de una observación que no fue señalada hasta ahora por los medios ... desde la visión positivista, casi chauvinista de la América hispánica (que los medios comparten solo para algunas cosas que parecen no plantear conflictividad alguna), resulta simpático decir que Bergoglio es el primer Papa latinoamericano, mmm esa identidad falsa con la patria grande. En verdad es el primero de América. Y aquí no puedo olvidar a Monroe ... ¡América para los americanos! ... el tipo se adueñó para siempre desde lo simbólico de algo que después los descendientes de esos americanos (en verdad norte-americanos), fueron consolidando con avances territoriales en el mundo ... que aún no han concretado en el continente pero tiene planteadas estrategias. Y no es desdeñable pensar que los que siempre han ocupado el lugar de "privilegio" de los pobres, a la hora de ser mencionados en la fiesta, maquillen con humildad una falta que pone de manifiesto dónde está el poder (dialéctica del amo y el esclavo). No debemos aceptar decir que es el primer Papa latinoamericano sino el primero en TODA AMÉRICA, aunque no coincidamos con él, aunque no seamos romanos católicos, porque es así ... excluirnos de esa definición justifica la visión hegemónica en un lugar donde los del norte hacen agua: el pensamiento.
Mi segundo punto de vista, también sesgado, dice que el primer Papa fuera del continente europeo, pone las expectativas culturales y simbólicas, manifiestas a través de acciones que serán definidas como evangelizadoras y en verdad serán políticas, pone decía, las expectativas en un territorio que siempre el imaginario pensó como propio ... los territorios europeos de ultramar. Justo es decir que en algo más de 500 años sólo Estados Unidos rindió culto a ese imaginario (también Canadá), los demás países, con situaciones políticas no resueltas mostraron una percepción mucho más clara sobre la necesidad de crecer y desprenderse del padre (Freud otra vez), aunque lo mencionen "la madre patria". La vocación de servicio (puajjj), de Estados Unidos en ser Europa les ha jugado las mejores pasadas del capitalismo, llegaron a ser esa gran potencia ... y por supuesto serán los que encarnen el fin anunciado ... Los demás países, tributarios de importantísimas adquisiciones simbólicas, están creciendo con vuelo propio ... Y no se me escapa que, como ya sucediera con Wojtyla (respecto de Polonia y todo el bloque soviético), esta movida POLÍTICA podría apuntar a consolidar la presencia del "ser europeo" (con lo que eso significa hoy no en lo religioso sino en lo político, económico, social y cultural), en los territorios que para ellos han sido (y en algunos casos piensan que siguen siendo), colonias y que ciertamente están creciendo lenta pero inexorablemente hacia la independencia total.
lunes, 7 de enero de 2013
UN CUENTO CHINO
Es obvio que una vez más, los detractores históricos, esenciales y convencidos de "su" verdad utilizarán la lectura de la respuesta de Cristina Fernández a Ricardo Darín como quieran ... siempre darán una vuelta de tuerca que considerarán lógica y señalarán lo opuesto como un rebuscamiento o argumentación para justificar lo injustificable, que precisamente es lo justo y razonable para los otros, o sea nosotros, o sea los que no pensamos así.
Yo por mi parte haré lo propio, diré que no sólo suscribo todo lo que dice Cristina sino que la inteligencia (los tontos llaman viveza, los ignorantes desfachatez, los opositores insultan porque no pueden y no toleran), con la cual aprovechó para dar unas pocas lecciones de política evidencia una vez más que desde Perón no ha habido alguien digno de ser llamado estadista ... y quizás pocos en el mundo, la mayoría en América Latina, defendiendo los intereses de los pueblos y su soberanía, no las de las clases que históricamente desde el advenimiento del capitalismo, dan las órdenes para que los demás obedezcan (obedezcamos).
Yo, decía, entonces haré lo mismo que los opositores pero al tener argumentos será con la seguridad de estar atravesando la verdad ... la única verdad es la realidad ... seguramente Aristóteles no fuera acusado de marxismo por afirmar esto ... casi menos Perón, que aunque sí actuó cuando ya el marxismo había sucedido no sólo como teoría sino como sustento de una práctica revolucionaria, difícilmente hubiera podido ni podría aún hoy ser considerado como marxista a riesgo quizás de producir uno de los fenómenos humorísticos más relevantes por cuanto siempre las acusaciones que se le endilgan lo ubican en los sectores a los que curiosamente los que acusan, representan: la derecha ... pero esto es otro cantar ...
Yo también diré "mi" verdad pero con la convicción que es la que representa la realidad ... que me disculpe Borges ... una vez más algunos ¿por envidia quizás? se están perdiendo de participar de este cambio de paradigma que aún tiene mucho por producir, afirmación que reconoce la necesidad de corregir y aún de criticar con el ánimo de mejorar ... pero con un modelo político ... si los que critican esperan que pensemos como ellos ... eso seguro que no sucederá y es parte de una política, del oficialismo y de la oposición ... propongan modelo de nación, cultural, política, económica, hagan campaña, vayan a elecciones, gánenlas y listo ... seremos oposición .... pero con fundamento, no con derechos ganados robados .
¿Y lo del cuento chino? ... a ud. señora, a ud. señor, se lo hacen todos los días, y ud. lo compra y lo peor es que después se le vuelve en contra y cual síndrome de Estocolmo ud. disculpa al que le hizo el cuento y ataca y se enoja con el que defiende sus intereses ... si ud. es pueblo, claro ... todos no lo son .... todo no es igual, diría Dolina ... y yo coincido.
¿Y lo del cuento chino? ... a ud. señora, a ud. señor, se lo hacen todos los días, y ud. lo compra y lo peor es que después se le vuelve en contra y cual síndrome de Estocolmo ud. disculpa al que le hizo el cuento y ataca y se enoja con el que defiende sus intereses ... si ud. es pueblo, claro ... todos no lo son .... todo no es igual, diría Dolina ... y yo coincido.
sábado, 22 de diciembre de 2012
CONCIERTO DE DESPEDIDA
El miércoles 26, a las 21:30 los espero para compartir la música que nos acompañó en 2012 junto a MIGUEL BRIGNOLE, SABRINA TASSARA, ANAHÍ PETZ Y GEORGINA TASSARA. Canciones propias y del repertorio argentino ... canciones que nos cantan y cuentan quiénes somos y cómo somos ... es un compromiso mutuo: compartir las ganas de encontrarnos bajo el manto de la cultura nacional y popular ... El lugar: LA PAILA, en Costa Rica 4848 (entre Thames y Borges) ... Palermo.
Al final de la noche contaremos con la participación de QARLA LUCERO y ANÍBAL TAVERNA ... entre los que se quieran agregar a cantar con nosotros ... prometieron su presencia: DIEGO MASTROSTEFANO, MARÍA ESTELA MONTI, ADRIANA PÉREZ por ahora ....
http://www.goear.com/listen/95b4421/llorando-por-vos-oscar-laiguera
http://www.goear.com/listen/95b4421/llorando-por-vos-oscar-laiguera
domingo, 16 de diciembre de 2012
LLORANDO POR VOS (vidala bagualera)
a Marita Verón
Runa - uturunco falló
y al castigarme lloró ...
Tu voz de cristal le hablaba
al pasar ...
con vientos de piedra lunar.
En esa triste visión
la humanidad se quebró ...
su voz y mi voz sin sueños ni
hogar
pidiéndole a Dios la verdad
...
Tu voz, mi Dios
Tu Dios, mi voz ...
Por esto voy
cantando mejor ...
Por eso voy
llorando por vos ...
Runa – uturunco ¿quién sos?
warmi llorando por vos
mi canto es ritual, de suyu
total,
distinta ... ¿cuál es tu k’iraw?
Misa pagana y verbal
cielo, poema, canción ...
soberbia y procaz tu cruel
ambición
de sueños la hoguera final.
Tu voz, mi Dios
Tu Dios, mi voz ...
Mi santa soy
sintiendo el dolor ...
Por eso voy
llorando por vos ...
Runa – uturunco: hombre - tigre
Warmi: mujer
Suyu: nación
K'iraw: cuna
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Letras de canciones
martes, 11 de diciembre de 2012
SOY TODO UN PUEBLO QUE ESTÁ BUSCANDO
Cada vez que me duermo
siento tu mano
esta tonada cuenta
siento tu mano
esta tonada cuenta
cómo te extraño
Cada vez que me duermo
vuelve a mi mente lo que pasó
Sueño que te acaricio
veo la plaza
y tu novio y la escuela
ésta es tu casa
Si parece mentira
cómo recuerdo ese día
Doy vueltas y más vueltas
y no logro agarrar el sueño
Cada vez que despierto me espera
la realidad de tu ausencia
Sigo buscando
y alguien que vuelve es
una esperanza más
Cada vez que me duermo
veo el verano
sólo unas fotos tengo
año por año
El álbum de los quince
pierde sentido
si no estás vos
Soy vida prometida
para buscarte
he detenido el tiempo
salgo a encontrarte
Giro con mi agonía
sueño con una alegría
Doy vueltas y más vueltas
pero nadie me da respuestas
Cada vez que pregunto me encuentra
la realidad de tu ausencia
Sigo esperando
soy todo un pueblo
que está buscando ...
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HISTORIAS QUE CAMBIAN
Algunas historias les quiero contar
de Jessica o Juana, de Amanda o Pilar
cualquier coincidencia con la realidad
no es intencionada, sólo es mi verdad
Jessica temprano sale de su casa
cruza la autovía poniendo en peligro su vida y
la mía
nadie se da cuenta, nadie quiere ver
allí en Recoleta donde un alambrado
separa ilusiones sin dar soluciones,
identificarla no tiene secretos, morena y
mujer
Una tarde, tarde vuelve con su hermana Pilar,
la rebelde,
rebelde y morocha, parecen lo mismo,
una está adaptada, la otra quiere ver
alguna esperanza mientras que lo injusto
viene desde afuera como los balazos,
destino y culpable casi son lo mismo ¿cómo
florecer?
Todas esas cosas no rozan igual
a pobres y
ricos lo puedo afirmar,
pero mis mujeres arrastran
aún
la vil consecuencia de esa condición
Juana muy cargada va hacia la estación,
quisiera quedarse un rato, no más
para estar con ellos con sus tres chiquitos y
con su mamá;
hace tiempo ya que José no está,
¿total para qué, si esto es menos mal?
¿total para qué, si esto es menos mal?
siempre malos tratos, siempre de algún modo la
violencia está
Hubo amor, historias y mil cosas más
de repente todo se oscureció dejando en las
sombras
pasado y presente y lo que vendrá;
en esta poesía olvidé a José, Amanda a su hija
la culpa también,
Juana se cargó la historia con ganas y se fue
a crecer
Historias que cambian aún no se hacen ver,
algo está pasando quien habla es mujer
ya se dieron cuenta, la
historia cambió:
la Argentina nueva que vence al dolor.
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